Es muy habitual trabajando en coaching de equipos con mandos medios, encontrarnos con la misma observación, queja de los participantes:

“Entre lo que se dice y lo que se hace hay un abismo”

“Los Valores de la empresa solo son palabras, la realidad es distinta”

“Lo que me piden a mi, no lo respetan mis jefes”

“¿Cómo ser ejemplar, si no lo es mi Dirección?”

“Yo mismo no puedo respetar mi palabra con mis colaboradores”

Y nuestro trabajo como coach es provocar en el equipo el deseo, la decisión de movilizar sus acciones bajo su propia responsabilidad hacia los objetivos de la empresa y alinear sus comportamientos y valores con los principios de su empresa, influenciando tanto hacia abajo como hacia arriba.

Esta semana tuve dos reuniones similares en dos empresas distintas multinacionales con el responsable de RRHH que me comenta “El objetivo del coaching de equipo es desarrollar en el equipo de mandos medios la cohesión, la colaboración, la ejemplaridad.” A los dos les pregunté sobre el estado del comité de Dirección. La respuesta fue: “Sería mejor empezar por ellos pero no lo permitirán.”

El domingo leí un artículo sobre los elementos más valorados por los empleados, el primero: La INTEGRIDAD. Más bien lo que peor está valorado por los empleados es la falta de integridad, que provoca desconfianza, frustración, apatía y victivismo.

Estos días me pregunto: ¿Es un síntoma o una enfermedad?

La integridad viene de la palabra latín: integritas. Hace referencia a lo completo, puro, todas las partes de un todo están intactas.

El concepto de integridad en la empresa consiste en actuar, sentir, pensar y comunicar en coherencia y honestidad con los valores, las creencias de la empresa. Sin embargo es importante destacar que una empresa integra sólo existe si las personas que la dirigen lo son.

Una persona íntegra es la que sabe quien es, cuáles son sus valores, sus principios de vida, se rige por la honestidad. Cuando influye en otras para dirigir lo hace con sinceridad, creyendo lo que dice, y actuando de la misma manera que predice.

Sin embargo la percepción de manipulación vivida por los mandos en algunas organizaciones refleja esa falta de integridad.

¿Es un síntoma o una enfermedad?

a) ¿Y si fuese una regla inherente al mundo de las grandes organizaciones ?

Podría ser  una realidad aceptada y expuesta como “ley natural”, igual que la gravedad es condición del mundo, la falta de integridad es condición del tejido directivo de las grandes organizaciones. Entendemos que es falso, con solo ver algunas empresas donde la Integridad, Respeto, Confianza, Responsabilidad, son valores vividos en todos los niveles al servicio del cliente.                                                                                                       Hace poco  un DG de una filial en España de una multinacional americana. Me comentó que no solamente no tienen rotación sino que además de 5 personas que se fueron hace 2 años, 3 han vuelto. A mí ya me sorprendió que aceptasen la vuelta a una empresa, acostumbrada a que la salida de alguien se considerase como traición, cuando para este señor la vuelta de un ex-colaborador es disfrutar del talento con un valor añadido más, ( no son esclavos atados a una empresa, me respondió). Lo que más le importa es la felicidad de sus empleados, no porque con ello su empresa es más rentable, que lo es, sino que pertenece a sus valores fundamentales. El sentirse feliz en un trabajo es actuar con confianza y talento. Le pregunte si su multinacional era así, si esta cultura le viene dada. Se rió, “¡Para nada!” me dijo, “Es más bien el contrario, pero esto es mi responsabilidad hacia mis empleados, da igual quien tenga por encima, yo respondo de mi perímetro de acción, siempre he actuado y pensado así” Mi cara de admiración fue notable así como mis ganas de “clonarle” para otras organizaciones.

B) ¿Es un síntoma?:

Si es un síntoma, es una  “respuesta” a disfunciones organizacionales, a conflictos personales, a estrategias de oposición, a miedos, a cambios no asumidos…. Nos alerta de algún sufrimiento mayor. Entonces el coaching de equipo requiere trabajar sobre las causas que provocan el síntoma. Ejercer desde el diagnostico con el cliente Equipo, acompañar en la exploración y puesta en acción tal como lo definimos habitualmente en coaching de Equipo. Cualquier acción sobre los efectos en equipos de segundo grado será de poca duración y provocará más frustración cuando las causas están a otro nivel. Y si fuese así, en que medida el coach de equipo es integro en acompañar en una mayor conciencia, a un equipo “entre rejas”. Entendemos que aportará un impacto que a su vez hará crecer a toda la organización. El debate sigue abierto.

C) ¿Es una enfermedad?

Si es una enfermedad, es contagiosa. Se puede considerar así, por su duración, implantación, patrón repetitivo y expansivo a toda una organización con impacto en todos los órganos que sean vitales o funcionales. Sus síntomas son la baja velocidad en la toma de decisión, la justificación, las emociones negativas de enfado, apatía en sus empleados . Entonces se puede trabajar en Coaching de equipo con cualquier nivel, en coaching ejecutivo con cualquier persona. Entendemos toda persona dañada, contagiada a su vez y con la posibilidad de contagiar. El sistema sufre de No-Integridad. Las personas que componen el sistema también. Las relaciones se vuelven no Integras.. En sesión de trabajo el Tema es de todos y de cada uno. ¿cómo protegerse? Cómo no transmitirla? Cómo curarse?

Tengo la convicción y parto de la premisa que toda persona como ser humano tiene la capacidad de elegir comportarse de manera íntegra, honesta, respetuosa, con sus valores y creencias. Requiere de valentía, responsabilidad e integridad personal. Elegir actuar de manera ejemplar, es una elección.

¿Cómo hacerlo realidad gracias al Coaching de equipo?

Con el objetivo de ejercer el coaching con integridad con mis valores y creencias considero esencial trabajar desde la perspectiva de tratar la Integridad como un elemento en sí, como una enfermedad.  Y desde nuestra posición de coach,  ejercer desde la Integridad profesional.

Por ello hemos diseñado un taller con foco:

COACHING DE EQUIPO E INTEGRIDAD: “UN EQUIPO INTEGRO: DEL SER AL HACER”

¿Qué trabajamos?

La conciencia de Integridad personal  – Los comportamientos del líder íntegro –  del Equipo Integro – El precio de la Integridad

“La integridad no requiere el cumplimiento a ultranza, sino la honestidad de la promesa y la responsabilidad de su administración” Fredy Kofman Metamanagement Filosofía

Tanto Minerva Tejero como yo estamos en pleno trabajo sobre la Integridad en Coaching de Equipo, te invitamos y agradecemos que aportes tu opinión, comentario, sobre lo que consideras como falta de integridad: ¿Un síntoma, una enfermedad, otra cosa?Te invitamos a hacerlo en “comentarios” en el blog. Buscamos abrir perspectiva, recoger todas las opiniones, y ser ejemplares aportando a nuestros clientes vías nuevas para ser “completos – Integritas”

Gisèle Garcia